Danza que se presenta principalmente durante celebraciones religiosas en honor a los Santos Patronos de distritos, centros poblados y caseríos del departamento.

El Ministerio de Cultura declaró como Patrimonio Cultural de la Nación la danza ‘Los Chunchos’ de Cajamarca, a través de la resolución viceministerial N° 024-2015-VMPCIC-MC, por ser una expresión tradicional y de mucha importancia en la historia y costumbres de la población.

A través de esta danza devocional, los fieles rinden homenaje a sus santos patronos durante las festividades religiosas que se realizan entre los meses de junio y diciembre, entre ellos, la fiesta de San Juan de Llacanora, en junio; la del Huanchaco o Natividad de la Virgen de los Baños del Inca, en septiembre; y de la Virgen del Rosario de Pariamarca, en octubre, entre otras.

La Dirección Desconcentrada de Cultura de Cajamarca, a cargo de la Arq. Carla Díaz García presentó el expediente, elaborado por el equipo de esta Institución, liderado a su vez por Jorge Lombardi Pérez, con el aporte de material audiovisual, investigaciones personales y opiniones de pobladores de la localidad. Entre ellos participaron, Daniel Cotrina Rowe, Fiorela Rodríguez Espinoza, Marino Martínez Espinoza, José Norberto Mendoza Gutiérrez, Pether Correa Sánchez, Juan Jave Huangal, Alejandro Sánchez Basauri, José Santos Ishpilco Chilon y Juan Zambrano Infante.

Todo este trabajo fue trascendental y válido para concluir con éxito las gestiones requeridas para que la tradicional danza ‘Los Chunchos’ de Cajamarca sea declarada como Patrimonio Cultural de la Nación.
En la danza, la relación que se establece entre el santoral católico y el ciclo agrícola es evidente, pues así como se rinde homenaje a los santos católicos, se corresponden también con las divinidades protectoras que aseguran una nueva y provechosa cosecha.

La coreografía se inicia con la formación de cuadrillas, conformadas por cerca de 16 personas que cumplen diferentes roles de acuerdo al personaje que representan; entre ellos, los alguaciles, capitanes, trascapitanes, danzantes de la fila, los chunchos negros o negritos, y las damas o damitas.

El capitán es la máxima autoridad de la danza y el que guía a la cuadrilla durante su recorrido, además es el encargado de dirigir los cantos emblemáticos de las celebraciones religiosas denominados “el alabado” y el “bendito”.

Los chunchos de la fila, los trascapitanes y los capitanes tienen un mismo vestuario, todos utilizan un pañuelo rojo en la cabeza, pantalones drill, camisa y saco blanco, una banda roja que les cruza el pecho y sobre la cual prenden espejos pequeños. En las pantorrillas portan maichiles, conjunto de semillas que, a manera de cascabeles, emiten un sonido rítmico característico. Calzan llanques de jebe y en la cabeza portan una corona de carrizo adornada con plumas, banderitas peruanas y espejos.

Dentro de la cuadrilla destaca el ‘chuncho negro’, personaje de carácter jocoso e irreverente que juega con los asistentes a la fiesta. Usa una indumentaria parecida a la de los chunchos y capitanes, y porta una máscara negra de lana denominada ‘cushuro’.

En cuanto a la música, cabe destacar que en la danza intervienen dos conformaciones muy clásicas de Cajamarca, los cajeros y los clarineros. Los maestros cajeros son músicos que interpretan las melodías tradicionales de la danza utilizando la flauta y la caja.

Dirección Desconcentrada de Cultura - Cajamarca.

Fotografía: Jorge Lombardi.