Concepción Vilca Vega, de veinte años de edad, natural del caserío de La Laguna, Distrito de San Juan, fue intervenido por las Rondas Urbanas de Cajamarca a pedido de sus propias hermanas quienes lo acusaron de robarles sistemáticamente.


Según contaron las quejosas, el joven aprovechaba la ausencia de su madre y sus hermanas para retirar grandes cantidades de productos agrícolas y luego venderlas en una tienda cercana.

Ante esto, el joven recibió varios latigazos y fue obligado a pedir perdón a sus hermanas.
El joven no pudo evitar el llanto