Una jovencita huyó de su casa con diversos pretextos, sin embargo, la razón real por la que escapó fue para ir a convivir con un hombre casado y con hijos.

Al enterarse de ello, sus familiares la buscaron desesperadamente y al dar con su paradero llevaron a la muchacha y a su pareja ante las rondas urbanas de Cajamarca. Ambos fueron sometidos allí al castigo ronderil.