Desde que el hermano menor de Joaquín Ramírez tomó las riendas de Fuerza Popular en la región Cajamarca las cosas no han ido para nada bien, primero, no pudo resolver los problemas internos de su partido, a tal punto que Lili Cruzado renunció.

Y ahora, el último golpe que ha recibido Fuerza Popular, por cortesía de Osías, es la renuncia irrevocable a la militancia naranja de Manuel Becerra, actual alcalde de Cajamarca.

La partida de dos de los referentes del movimiento fujimorista ha generado una total desazón en los pocos militantes que aún le quedan, y por ahora todas las críticas apuntan a Osías Ramírez, un personaje sin tino político y con poca audacia para manejarse en el ruedo social que poco a poco está llevando a Fuerza Popular a la debacle.

Lo curioso es que pese a los pésimos resultados que ha tenido Osías en el partido, su hermano Joaquín continúa respaldándolo, hecho que enoja más a los militantes activos de Fuerza Popular, que piden de manera anónima y urgente la partida de Osías hacia sus empresas en la costa.


Por su parte, diversos analistas coinciden en que Osías Ramírez debió ser relevado de sus funciones como líder de Fuerza Popular al momento que se conocieron los resultados de las elecciones del 2014. A la fecha no es ninguna novedad que la gente naranja no quiere a Osías y harán todo lo posible por colocar en su cargo de coordinador regional a una persona capaz e inteligente.