Un indignado padre de familia llegó hasta la cede de las Rondas Urbanas de Cajamarca enterado que su hijo robó gran cantidad de autopartes de una tienda en la ciudad, las mismas que volvió a vender a otras personas al precio de ochenta soles.

El padre tomó la vinza y le dio un escarmiento a su hijo, por su parte, Fernando Chuquilín, líder de las rondas les hizo saber a los que compraron las autopartes robadas que eso era un delito.