Un joven
pidió trabajo en una panadería en Cajamarca, sin embargo, en su primer día
salió llevándose el celular de su jefe, el sujeto indicó que iba a vender el aparato
en no más de cuarenta soles en la cachina.
El joven se
identificó como Carlos Martín Tello, de 34 años de edad. Al verse sorprendido
por los agentes del Serenazgo aceptó su delito y pidió perdón.
