Carlos Baca Pereda, propietario del socavón denominado “La Chilca” ubicado en la provincia de Cajabamba, departamento de Cajamarca, fue detenido por la Policía Judicial acusado de delitos contra la seguridad en el trabajo y el medio ambiente.

El operativo en el que se logró la captura de Baca fue estrictamente reservado y contó con el apoyo de efectivos de acciones tácticas de la Policía Nacional, el detenido ya fue trasladado a Piura donde se ha instalado un juzgado especial para delitos contra el medio ambiente.
En el socavón de la familia Baca fallecieron hace algunas semanas dos jóvenes, uno de 22 años y el otro menor de edad de 17.