Para nadie es un secreto que la gestión municipal encabezada por Ramiro Bardales fue muy cuestionada por los actos de corrupción que ya toda Cajamarca conoce y uno de los casos  más conocidos es el de la Escuela de Suboficiales de la Policía, la misma que por estos problemas, no llegó a concretarse.

La semana pasada trascendieron informaciones señalando falsamente que Iván Domínguez e Iván Gonzalo Uribe Hoyos  quedaron limpios de polvo y paja y las denuncias se han archivado, inclusive han referido que podrían denunciar a quienes supuestamente afectaron su honor.

No obstante estas versiones distan mucho de la realidad ya que las investigaciones de la fiscalía continúan. El Ministerio Público prosigue con su labor de indagar sobre el sustento presentado en las denuncias hechas por la Procuraduría Pública de la Municipalidad.

La Fiscalía Especializada en Delitos de Corrupción de Funcionarios investiga a Iván Domínguez por los delitos de Asociación Ilícita para Delinquir, Colusión, Negociación Incompatible y Falsedad Genérica mientras que a Gonzalo Uribe Hoyos se le hacer responsable los delitos de Asociación Ilícita para Delinquir, Falsificación y Uso de Documentos Falsos, Falsa Declaración en Proceso Administrativo y Colusión.

Por otra parte, la Primera Fiscalía Provincial Penal Corporativa investiga a Gonzalo Uribe Hoyos por los delitos de Asociación Ilícita para Delinquir, Falsificación y Uso de Documentos Falsos y Falsa Declaración en Proceso Administrativo.

De este modo y de forma contundente queda demostrado que ninguno de los antes mencionados ha quedado libre de polvo y paja en este caso, por el contrario las investigaciones continuarán y ambos personajes deberán responder ante la justicia.

Las versiones difundidas por ambos personajes, se refieren a la investigación fiscal de oficio, la misma que de ningún modo afecta las investigaciones producto de las denuncias debidamente sustentadas por la Procuraduría Pública de la Municipalidad, las cuales siguen su trámite regular y tras las cuales se conocerá la realidad de los documentos falsos con los que se cometió fraude en perjuicio de la Municipalidad y de todos los cajamarquinos.

Esto echa por tierra las versiones que pretendían pasar por alto este acto de corrupción que es solo una muestra de las barbaries cometidas años atrás en la municipalidad de Cajamarca.