Hace cuatro meses Edita Cueva Zamora
y sus dos menores hijos desaparecieron sin dejar rastro, en Tual, la comunidad
donde vivían nadie da razón de ellos y solo se sabe que fueron abandonados por
su padre cuya identidad se desconoce.
Edita vivía junto a sus
menores en la casa de su suegro, Alejandro Herrera Flores, quien a la fecha era
el principal sospechoso de su desaparición, esos son los datos que hasta hoy se
conocían, sin embargo, por la mañana nuevas pistas llegaron desde Bambamarca,
lugar donde la ronda mantenía retenido a Herrera Flores. Este habría declarado
ser quien asesinó a su nuera y a sus dos menores nietos y que los cuerpos se
encuentran repartidos en diversos lugares.
Aquí un informe que detalla más a fondo el caso:
