El docente de aproximadamente 65 años de edad guardaba celosamente cerca de veinte mil soles producto del trabajo de toda su vida, sin embargo, en una tarde de carnavales, dos mujeres le pidieron ayuda y él les ofreció su casa para que puedan pasar la noche.

Las mujeres le pidieron que las lleve a su departamento donde habrían consumido licor, luego de ello el infortunado perdió el conocimiento y cuando despertó se dio cuenta que se habían llevado todo.

Los inquilinos de su vivienda pidieron ayuda al Serenazgo quienes acudieron en su auxilio.