Al abogado Andrés Villar se hizo de la alcaldía provincial de Cajamarca en los últimos comicios del siete de octubre, su elección fue legitimada por casi cuarenta mil votantes, dejando a sus contendores más que sorprendidos, pues seguramente no tenían en su radar el crecimiento abrupto del candidato del sombrero.

Pero como ha dicho el mismo Andrés Villar, en hora de empezar a construir y olvidarnos de las tensiones que dejó la campaña, que por cierto, estuvo llena de ataques, diatribas y todo tipo de expresiones difamatorias e insultos de grueso calibre. Repudiable.

Pero ¿Cuál es el reto más grande para el nuevo alcalde? Definitivamente será el de los presupuestos, teniendo en cuenta que para el 2019 la proyección de dinero que recibirá la Municipalidad de Cajamarca es muy baja, tendremos que ver (y exigir) a la mejor versión de Villar, ahora si tendremos que pedir a “superman” pues las cosas para la provincia no pintan nada bien.

Los cajamarquinos esperamos entonces el verdadero cambio, ese que durante todos estos meses nos ha ofrecido el ganador, además, y evocando a su primera aventura política, esperamos la verdadera unidad, ningún alcalde hasta la fecha ha logrado reconciliar a Cajamarca, tan polarizada por los conflictos socio ambientales, consideramos que esa debe ser su primera tarea.

Quizá el reto más grande de Villar sea también el de cumplir sus promesas electorales, esas que inundaron las redes sociales anunciando que en los primeros cien días Cajamarca estaría totalmente limpia, además, claro está, de los programas que ofreció: Agua al fin, Transporte del Bueno, la escuela municipal de emprendedores y otros.

Queda entonces desearle mucha suerte a Andrés Villar, a su plancha de regidores, y a toda le gente que verdaderamente sumó en su equipo, por supuesto que, por estas fechas, aparecerán los que dijeron haberlo apoyado y los típicos comodines que no faltan en épocas de triunfo, pero eso sí, que toda la ciudadanía sea vigilante de la gente que lo rodea, pues hasta la fecha ya se han identificado algunos malos elementos dispuestos a saciar sus intereses primero antes que los de Cajamarca.

Suerte Andrés, el éxito de vuestra gestión como alcalde será el de toda la provincia, y si fracasas no habrá fracasado tu proyecto político, sino todos los Cajamarquinos. Alas y buen viento.